La ultracavitación es uno de los más modernos tratamientos de aparatología para la reducción de la grasa localizada, incluyendo aquellos molestos “gorditos” que aparecen en diferentes partes del cuerpo, incluyendo la cintura, la cadera y las extremidades.
La grasa que ha sido "licuada" mediante el procedimiento, pasa a los vasos sanguíneos para ser transportada hacia el músculo, el hígado, el riñón y los vasos linfáticos, siendo necesario complementar el tratamiento con una dieta especial y un plan de actividad física, que garanticen la utilización de dicha grasa por parte del organismo.
En caso que no sean usadas de inmediato, sufren un proceso de transformación en sustancias dañinas para el organismo (lipoproteínas de baja densidad), las cuales son responsables de la aparición de arterioesclerosis, enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos.



